Asesinado Jorge Eliécer Gaitán

Joge Eliécer Gaitán
Las calles de Bogotá se han bañado de sangre y fuego por las protestas de los partidarios y seguidores de Gaitán. El asesino fue identificado como Juan Roa Sierra, de 27 años de edad. La dirigencia política conservadora y liberal busca una pronta solución a la situación de inestabilidad. Se presume el móvil político en el crimen
Carlos Luis Aranguren Araujo
Maracaibo, 10 de abril de 1948
Ayer, viernes 9 de abril, a la 1:05 de la tarde fue asesinado el candidato a la Presidencia de Colombia Jorge Eliécer Gaitán. Según testigos del crimen, Gaitán se encontraba desde la mañana en su oficina, ubicada en el edificio Agustín Nieto, carrera 7, número 14-35, en el centro de la ciudad. En horas del mediodía salió a almorzar en compañía de los ciudadanos Pedro Eliseo Cruz, Plinio Mendoza Neira, Alejandro Vallejo y Jorge Padilla. Cuando el grupo se encontraba en la planta baja del edificio, ya prácticamente en la calle, se escucharon algunos disparos. A Gaitán lo alcanzaron tres y cayó hacia atrás.
El líder popular, quien era el director único del Partido Liberal y figuraba como posible ganador de las próximas elecciones presidenciales, fue trasladado a la clínica Central, donde murió.
Se pudo conocer que el arma asesina, un revolver calibre .38, fue accionada por Juan Roa Sierra, de 27 años de edad. Este, al ser capturado por los testigos que lo reconocieron, fue linchado y arrastrado por las calles bogotanas que desde ayer se han teñido de sangre.
El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán ha generado un estallido social en Colombia. Se presume que el crimen tiene sus causas en la propuesta de reforma social que exponía Gaitán en su campaña. El líder asesinado contaba con amplio respaldo de la sociedad colombiana, muy especialmente de los sectores más bajos de ella.
Al cierre de esta edición se tenía conocimiento de una reunión entre el presidente de Colombia, Mariano Ospina Pérez, y parte del buró del Partido Liberal, para tratar de encontrar una salida pacífica a este momento de tensión que vive ese país.
Calles ensangrentadas
Desde el momento del crimen, la ciudad de Bogotá se estremeció. Los seguidores de Gaitán arrasaron con todo lo que encontraron a su paso: saquearon en los comercios y ocasionaron incendios en algunas calles y edificios públicos. El hecho, ya bautizado con el nombre de el Bogotazo, ha generado más de una decena de muertos, la mayoría de ellos simpatizantes de Gaitán, quienes manifestaron su ira por el crimen y, más allá, por el sistema de injusticia social que impera en Colombia.
Crimen político
Sin duda, el crimen de Jorge Eliécer Gaitán ha generado impacto en el panorama latinoamericano y mundial. La tesis que más cobra respaldo es el asesinato por encargo. Como líder, Gaitán proponía realizar profundas reformas en la vida económica y social de Colombia. Por lo tanto, se presume que detrás de Juan Roa Sierra se esconde la mano del poder político y económico conservador, que veía en Gaitán una amenaza a sus intereses.
Las investigaciones que se inicien para esclarecer el crimen deberán dar con las responsabilidades del hecho.
Maracaibo, marzo de 2008
Esta información que elaboramos no dista mucho de aquellas que aparecieron en la prensa colombiana el 10 de abril de 1948. Está referida a uno de los acontecimientos políticos más crudos en la historia de Colombia. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, Forfeliécer, para la gran masa de seguidores que tenía entre las clases populares, desató una ola de violencia que se extiende hasta la actualidad. Y es que Gaitán era visto por el pueblo llano como un personaje político que, aun cuando formaba parte del Partido Liberal —sostén, junto con el Partido Conservador, de la antigua y clasista política colombiana—, se distinguía de esta organización. Gaitán era sentido por el pueblo como uno de los suyos, como alguien que emprendería, desde la Presidencia de la República, las necesarias y ansiadas reformas sociales y económicas que le darían un respiro al ciudadano de a pie, muy de a pie, que inundaba las calles bogotanas en un desespero cotidiano por el vivir.
Gaitán era el líder mitificado que con su voz inundaba el país. Pero resultó la esperanza no concretada, frustrada en un asesinato resuelto tras el telón, pero sobre el cual se finge, hasta hoy, la mayor desinformación.
Pero la Historia no perdona: las consecuencias comenzaron a engendrarse muy pronto. Colombia vio nacer la guerrilla como movimiento político que perseguía un sistema más justo y libre que pudieran disfrutar todos los colombianos, pero que fue de fracaso en fracaso hasta que se disolvieron los ideales iniciales. Un ejemplo es suficiente: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) devinieron en un grotesco grupo dedicado al narcotráfico, al secuestro y a la violación de los derechos humanos más elementales. Nada diferencia a las FARC de las también añejas agrupaciones del narcotráfico y de los paramilitares.
Esta, lamentablemente, es la historia colombiana de hoy.
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