Ángel Lombardi, rector de la Universidad Católica “Cecilio Acosta” (UNICA), disertó sobre la Reforma Curricular propuesta por el gobierno Nacional, exhortando a la población a asumirla en los mismos términos de la Reforma Constitucional rechazada el pasado 2 de diciembre, ya que a su juicio “no es una simple reforma curricular, es un control de la educación, para a través de ella controlar o profundizar el control de la sociedad”.
“El currículo es -a su juicio- un intento no disimulado de manipular la formación del niño y el joven venezolano y eso ni en este ni en cualquier régimen puede ser permitido, porque la educación no es para perpetuar el poder de nadie, la educación es para ayudar al ser humano a promoverse dentro de un proyecto de libertad, justicia, igualdad, pluralismo, y tolerancia”.
“No importa la edad, las circunstancias, ni el donde ni el cuando, la relación alumno-profesor, alumno-maestro es un acto de libertad sobre la dignidad de ambas personas, es un acto creador, por eso el currículo es creador y lo hace el maestro en el aula. Si alguna idea quisiera dejar clara es ésta: el currículo es lo que el maestro y el profesor quiere que sea”, acotó Lombardi
El historiador analizó la propuesta de Reforma Cunicular en el foro-conferencia: “La Reforma Curricular, propuesta y discusión”, que se llevó a cabo en la sede del Colegio de Abogados.
Al evento asistieron Alfredo Osorio, presidente del partido Un Nuevo Tiempo (UNT) Guillermo Villasmil, vicepresidente de Asuntos Sectoriales de UNT, Lucrecia de Ríos, adjunta académica de la Secretaria de Educación, Mireya Sánchez, coordinadora de Educación de UNT, Teresita Álvarez, secretaria de Educación Superior, Aleida Romero, presidenta de la Confederación Nacional de Federaciones de Sociedades de Padres y Representantes (Conaprec) y el diputado Eliseo Fermín, presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Zulia.
Contradicción de la propuesta
El rector de la UNICA expone argumentos que a su juicio se contradicen en esta propuesta: “Nosotros necesitamos gente para la paz, no para la guerra, y en eso el currículo tiene enormes debilidades. La historia venezolana no es militar, es civil y es obsceno pretender enseñar a un estudiante a manipular mecanismos que permitan ejercer la violencia, eso contradice al propio currículo cuando nos habla de la paz (…). Yo estoy de acuerdo con la matemática, lógica, gramática, lenguaje, quién se va a oponer a eso, que además existía desde hace mucho tiempo y existe en el mundo moderno, pero las desviaciones hay que cuidarlas”.
“Con este currículo la historia se nos está convirtiendo en un absoluto contrabando (…). Este no es un proyecto de reforma curricular, es un proyecto político que tiene que ser derrotado políticamente. No basta con engañarnos, no basta con poner en un papel un presunto currículo de educación, hay que preguntarse primero cómo lo vamos a hacer”, agregó Lombardi.
Una labor de todos
Para Lombardi, en el país hay existe un aparente retroceso que pudiera confundir a la sociedad “y hacernos bajar la guardia”. Por ello insiste que el proyecto va, independientemente que sea en el 2008 o en el 2009, a menos que sea derrotado políticamente con la participación, en primer lugar, del magisterio, en segundo lugar, de padres y representantes, en tercer lugar, de la familia venezolana y en cuatro lugar de toda la sociedad, incluidos los partidos políticos.
“Esta no es una batalla que tienen que encabezar los partidos políticos, ellos tienen que involucrarse y participar porque les toca, pero la estrategia principal tiene que partir del propio educador y de la propia familia. Si en el peor de los casos la imponen, pasará como en la colonia, se acata pero no se cumple”, puntualizó Lombardi.